Un neologismo para nombrar esta actitud es: phubbing, contracción de las palabras: phone (teléfono) y snubbing (desaire, desprecio), algo así como "teledesaire", "movildesaire", "celudesaire" o cualquier combinación popular en español que rivalice con esta palabra inglesa. Aunque hasta ahora las propuestas en castellano han sido infructuosas, pues poco pueden hacer las combinaciones de "acoso" + el tipo según el contexto: educativo o laboral, frente a las simples y distintivas: mobbing y bullying.
El caso es que aunque puede parecer una conducta de lo más inocente e inofensiva, en la vida diaria puede estar causando estragos en las relaciones familiares, amorosas y de amistad. Porque si bien es cierto que esta conducta puede estar motivada en algunos casos porque se trata de asuntos que no pueden postergarse al tiempo que hablan frente a frente con otra persona, al final quien es receptor de esta conducta desconoce esas razones y puede sentirse olímpicamente ignorado, algo que pudiera evitarse si quien atiende su teléfono celular hace la aclaración pertinente y pide pausa para continuar o definitivamente le pide continuar en otro momento la charla.
Caso muy contrario si dicha conducta fuese común, peor aún que fuese común de forma distintiva con una sola persona y con las demás no, porque sería una forma eufemística de decir "paso de ti", si por el contrario fuese común con todas las personas, una de dos: o se trata de un rasgo de personalidad antisocial o estamos frente a un caso de adicción al celular. Quizás ambos casos pueden llegar a no ser extremos, y bastaría con sensibilizar al "snubber" o "teledesairador" haciéndole ver que podemos perder por completo el interés en comunicarnos con él/ella.... ni siquiera por teléfono.
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